curso de cerámica artística collage

¿qué es un taller de cerámica sin meninas?

Las clases de cerámica que impartimos son personalizadas.

Cada alumno decide en todo momento cuál es el proyecto que más le apetece realizar.

Por eso, cada diseño que sale de nuestro taller de cerámica es exclusivo.

Esta menina, que ha hecho en el taller de cerámica uno de nuestros alumnos, está modelada en barro refractario.

Una base estupenda para ser esmaltada, ya que el color dorado de base, hace que los esmaltes cerámicos surjan empolvados.

Es muy importante la elección de la pasta con la que vamos a modelar.

Cada una de ellas, tiene unas cualidades que os pueden beneficiar, para potenciar los resultados que queramos obtener.

Por ejemplo, si deseamos unos colores vivos, lo mejor es utilizar una base de barro blanco.

La base blanca ayudará a potenciar el color de los esmaltes.

Los esmaltes siempre tienen una ligera transparencia.

Todos estos trucos y muchísimos más, os los explicamos todos en las clases de cerámica.

Modelamos la menina en dos partes

Por una parte, hacemos la falda en forma de campana, mediante planchas que, pegadas entre sí, toman la forma característica de las meninas de cerámica.

Por otra parte, hacemos la sobrefalda con el cuerpo y la cabeza de la menina de cerámica.

Esta segunda parte es la más complicada, ya que contiene la mayor parte de los detalles.

Aquí es donde, la imaginación de cada uno, puede echarse a volar.

El diseño de los trajes es lo más atractivo de estas piezas de cerámica artística.

Una vez terminado de modelar el diseño, llega el momento de hacer el bizcocho.

Llamamos bizcocho a una primera cocción que prepara el barro para poder ser esmaltado. Este bizcocho se hace a una temperatura que no supere los 980 grados.

Esta temperatura es la justa para cerrar el poro de la cerámica y poder esmaltar perfectamente.

Los esmaltes elegidos, son el color piedra y el dorado.

Ambos esmaltes los hemos realizado en el taller de cerámica, con una mezcla de óxidos y bases de cristal mate.

Este esmalte cerámico nos confiere una cobertura perfecta.

No la podéis tocar, pero os aseguro que el tacto es delicioso.

Una vez esmaltada, llega el momento de cocerla.

Esta vez, cocemos a su temperatura ideal, 1150 grados.

Esta temperatura es la temperatura necesaria, para conseguir, que los esmaltes fundan perfectamente.

En el taller de cerámica nos volvemos locos, porque en cuanto a meninas se trata, más es poco.

Tras la cocción de los esmaltes, se decidió aplicarle un tercer fuego, (tercera cocción).

Encima del esmalte cerámico, se dibujó un encaje dorado, echo enteramente a mano con un pincel de 10 ceros.

Una pieza maravillosa de decoración en cerámica artística.

Galería

¿Te ha gustado el trabajo de nuestro alumno?

Consulta nuestros cursos de cerámica artística