plato artesano de porcelana

En este día os mostramos el fabuloso trabajo d una de nuestras alumnas del curso de cerámica artística, se trata de Fátima, recién llegada al taller de cerámica lo hace pisando fuerte y nos deleita con esta maravilla de platos de porcelana hechos a mano. Parece mentira que de un pedazo tosco de barro puedan salir piezas tan delicadas y es seguro por el cariño y dedicación que Fátima ha derrochado en hacerlos.

Primeramente, Fátima ha realizado una plancha de cerámica, para extender bien la porcelana de una forma uniforme, ha colocado dos listones de idéntico grosor a ambos lados de la pasta de modelado, éstos listones nos aseguran que, al pasar el rodillo sobre la porcelana, se queden exactamente al mismo grosor ya que impiden al rodillo ejercer más presión sobre la pasta cerámica, digamos que son una especie de topes para asegurarnos un grosor uniforme en toda la plancha cerámica.

Después de conseguir una perfecta plancha de porcelana, Fátima la ha cortado con la forma deseada y la ha dado forma con ayuda de esponjas húmedas y pinceles de pelo fino humedecidos en agua. En este paso empieza a contabilizar notablemente la creatividad de nuestra alumna, que indudablemente ¡es tremenda!

Una vez conseguida la forma deseada, llega el momento de hacer una primera cocción denominada Bizcocho, que no es más que hornear la pieza a una temperatura que no exceda los 980 grados para eliminar el agua química de la pasta cerámica y prepararla así para su posterior esmaltado.

Una vez realizado el bizcocho, Fátima ha esmaltado sus platos con un esmalte de cuerda seca blanco brillante con el fin de conseguir una cobertura blanca fina y sin imperfecciones sobre la que aplicar a modo de acuarela pigmentos de baja temperatura en colores turquesa y azul cobalto, éstos pigmentos son las preciosas manchas azules que vemos en las fotografías.

Con el fin de que los azules chorreen en el plato y hagan formas que recuerdan a medios líquidos, hemos echado por encima una cubierta de esmalte transparente cuyo principal ingrediente es el sílice, esto hace que al salir del horno todo tenga una cubierta de cristal transparente que hace que todos los esmaltes queden encapsulados dando como resultado un precioso efecto acuático.

Solo nos queda meterlo todo de nuevo al horno y ¡listo!

¿No os parece espectacular? Queremos desde aquí darle la enhorabuena a Fátima y decirle que estamos deseosos de ver más piezas suyas, seguro que nos dará obras tan preciosas como éstas. ¡Mil gracias por venir al curso de cerámica Fátima!

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¿Te ha gustado el trabajo de nuestra alumna Fátima?

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